lunes, 12 de mayo de 2008

Bienvenida



El pasado viernes fue un día de un gozo especial. Tuve el honor de formar parte del Tribunal que juzgaba la Tesis doctoral de Belén Blesa. Honor, por un doble motivo: en primer lugar, por la oportunidad de leer y analizar un trabajo de ese tipo; en segundo lugar, por el privilegio de compartir Tribunal con Alfonso García Marqués, Urbano Ferrer, José Luis Cañas y Julia Urabayen. La mañana transcurrió fluida, en un intercambio intelectual de elevado nivel.

Hemos dado así la bienvenida a la Academia a una persona de fino oído filosófico – expresión deudora de la formación interdisciplinar del autor que ha sido objeto de estudio en la Tesis, el filósofo francés Gabriel Marcel. Es sobresaliente la garra especulativa y vital del trabajo de nuestra Belén: con él ha mostrado que pertenece, por derecho propio, a la Academia filosófica. Esa Academia a la que me honro en pertenecer, a pesar de sus contradicciones, de sus compraventas y de ese envilecimiento que –¡ay!– no perdona a las instituciones en las que se halla poder –por mínimo que sea– en juego. Filósofos como Marcel dignifican nuestra vocación. Tenemos que ganarnos la vida, y no sólo económicamente; también –tal y como subrayó Belén en su defensa– metafísicamente hablando. Esto nos humaniza. Y no hay tarea superior en nuestros días.

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He ilustrado esta entrada con un cuadro de Joan Miró: Azul II (1961, Musée National d'Art Moderne, París). Se trata de un estilo pictórico muy del gusto de Belén Blesa; bien sirve, pues, para acompañar esta felicitación.

5 comentarios:

Ángel dijo...

¿Pero podemos ganarnos primero la vida de forma normal y dejar lo metafísico para luego?

Pedro Jesús Teruel dijo...

Tengo mis dudas, Ángel. Lo primero requiere de un mínimo impulso vital, de un "salir de sí mismo" para trabajar (sea en el trabajo que sea) que precisa haber ganado antes algunas batallas. Una persona en grave crisis existencial (metafísica) queda, en varios sentidos, paralizada - algo así como "El ángel exterminador", pero en plan currante.

Anónimo dijo...

La vida no se gana,creo yo, la vida es un regalo que hay que agradecer y "aprovechar" en el mejor sentido de la palabra, especialmente cuando se tienen las ideas tan claras como Belén y Pedro Jesus.
¡Enhorabuena Belén!

Preclaro Septembrino dijo...

¿¿Censura previa?? ¿¿guerra preventiva??

Pufff... En la conferencia... cuando dijiste eso de Nietzsche y justo después "Mein Kaft"... pensé que había sido un lapsus..


Pero ahora vas y me censuras. Y yo que pensaba que me había equivocado contigo...

Pedro Jesús Teruel dijo...

¡Preclaro! Me alegro de reencontrarte. ¡Así que estabas en la conferencia...! Pero no, lo que cité fue "Mein Kampf" :) Por cierto, Alemania está en plena efervescencia en estos momentos. El 5 de marzo se cumplieron setenta y cinco años de la celebración de aquellas elecciones democráticas -en un contexto, desde luego, ajeno a la comunidad ideal habermasiana- que permitieron la subida al poder de Hitler (1933). El aniversario ha hecho desatarse una oleada de valoraciones sobre la ascensión del nazismo en un país que aún tiene mala conciencia.

La próxima vez que estés en el ciclo ven y hablamos, que tengo ganas de conocerte en vivo. Sobre la censura: imagino que te refieres a la moderación de comentarios. Me pasó hace algunas semanas que se "colaron" anuncios de publicidad en forma de comentarios del blog, así que puse el control de comentarios. Quizá deba quitarlo y arriesgarme a la invasión... En fin, que opinen los internautas blogueros.