jueves, 24 de abril de 2008

Efecto escaparate / 2



El segundo escaparate del que quiero hablar elude -al menos, en parte- el riesgo de la máscara, de la acomodación a lo que se piensa o se hace (tema, por cierto, central en la película que veremos hoy en el ciclo Bergman: Persona, 1966). Se trata, de hecho, de lo que yo pienso en torno a una cuestión fundamental de la historia de las ideas: el problema mente-cuerpo. He recogido el estado actual de mi planteamiento en un libro de algo más de trescientas páginas, que he tenido el gozo de recibir -recién salido de imprenta- hace unos días. Lleva por título Mente, cerebro y antropología en Kant (Tecnos, Madrid). La plataforma de partida del libro es la investigación que me condujo a mi Tesis doctoral, que defendí el 25 de septiembre de 2006 y que fue dirigida por dos personas con las que tengo contraída una hermosa deuda de reconocimiento: Rogelio Rovira, de la Universidad Complutense, y Jacinto Rivera de Rosales, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. De la Tesis recogí los planteamientos básicos; a ellos se añaden capítulos de nuevo cuño, que sirven para contextualizar el problema y para proyectarlo sobre el estado actual de la filosofía de la mente. Me siento, en cierto sentido, orgulloso: se trata de un vástago espiritual. Y, como tal, no deja de ser un espejo. Y también un escaparate, que sitúa la propia postura en el debate intelectual abierto.

3 comentarios:

Ángel dijo...

¡Por fin la emocionante narración de las trepidantes aventuras semanales por fascículos de Pedro Jesús!

Con esta, particularmente, me he estremecido.

La lástima es que esta tardenoche no pueda ir al ciclo. Tengo mi propio ciclo de conciertos del Archivo Regional.

Cachislamar.

Pedro Jesús Teruel dijo...

Yo también lo siento, Ángel. La presencia de gente como tú enriquece el diálogo posterior a la película. El ciclo está resultando glorioso: a la altura intelectual de las conferencias y de las películas se suma el interés y el acierto del público que interviene en el comentario posterior. A partir de hoy comenzamos la denominada "trilogía del silencio de Dios": qué gran tema, que a todos nos toca tan de cerca. Concretamente, hoy se trata de "Como en un espejo" (1961). El título está tomado de la primera epístola a los Corintios: "Ahora vemos como en un espejo, oscuramente".

Septembrino dijo...

muy bien... felicidades!!